Y un día volvimos a ganar. Qué lindo que es ganar! Se necesitaba como el agua. Porque a los momentos de buen juego que hubo contra San Lorenzo y Unión había que acompañarlo con resultados. Y después de un primer tiempo donde el conjunto cordobés dejó pocos espacios, pero se mostró peligroso de contra ganándole permanentemente las espaldas a Weigandt, todo pintaba muy complicado. Hasta que apareció el pibe del momento, que si bien pidió la pelota todo el tiempo, no estaba haciendo un gran partido. Pero recibió en el vértice izquierdo del área, enganchó y clavó un derechazo en comba al segundo palo. Un golazo a lo Riquelme. Y toca reconocer que si bien Tomás Aranda se puso solo con su rendimiento, Úbeda le sigue dando la confianza. Hoy quizás no brilló como contra Lanús, por ejemplo. Pero hizo un golazo de crack y de los importantes. De los que sirven para destrabar partidos y romper cerrojos rivales. Y también hay que destacar que el técnico, tan cuestionado y con razón, en los últimos partidos ha puesto a los mejores, como debe ser siempre. Pero en Boca esto es poco habitual. Por el desgarro del Ruso Ascacíbar, hoy fue titular Ander Herrera. Nada de Alarcón. Y en el complemento ingresó Rey Domenech. Ojalá esto se mantenga, aunque también deberían darnos un respiro las lesiones. Ojalá Marchesín no tenga nada, hoy fue importante para sostener el empate en momentos de dudas.
Párrafo aparte para Adam Bareiro. El paraguayo siempre tiene chances de gol y luego de su doblete en su debut por Copa Argentina se le venía negando. Por mérito del arquero rival o por mala suerte, como contra Unión. Hoy en el arranque del complemento metió un cabezazo en el palo, es increíble la sal que venía teniendo. Pero luego convirtió el segundo gol en una acción que en principio fue invalidada por el línea equivocadamente. La revisó el VAR y el paraguayo tuvo su merecido desahogo. Adam está hecho a la medida de Boca. Y en esto hay que empezar a darle la razón a Riquelme, que antes de que lo compre River ya lo tenía en vista y lo elogiaba diciendo que compite todo el tiempo. Entró muy bien en la gente, a fuerza de goles y actitud. Ojalá triunfe en Boca porque pocas cosas me darían más placer como que un jugador despreciado en la vereda de enfrente termine triunfando en nuestro club. Reconozco que en el momento dudé, pero está demostrando que la camiseta de Boca no le pesa. Y su estilo de juego es mucho más para nosotros que para ellos. Grande Adam. Yo sabía que en cualquier momento se te volvía a abrir el arco. Ojalá sigas así. Te banco a muerte hermano.
Hay cosas para mejorar. El triunfo no me va a impedir decir que Weigandt no puede ser titular ni estar en Boca, que Ayrton Costa tiene que comer banco y lo que ya saben que pienso de Úbeda. Pero luego de una semana en donde se sorteó la fase de grupos de la Libertadores, volvimos a sonreír. El Sifón arrancará la competencia más linda de todas y desearemos que le vaya bien. Porque si le va bien a él, le va bien a Boca. VAMOS Boca CARAJO 💙💛💙
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