sábado, 11 de mayo de 2019

A hacerse fuerte en la casa del Fortín

Gustavo Alfaro tiene casi todo definido para visitar a Vélez en el Amalfitani. Benedetto y Tevez no serán de la partida: el Pipa tiene una contractura y el Apache terminó muy golpeado. Los probables once serían: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Más; Nández, Marcone, Campuzano; Pavón, Wanchope Ábila y...Mauro Zárate, que enfrentará por primera vez al club que lo vio nacer. Mañana desde las 20 hs, y con el arbitraje de Diego Abal, el Xeneize irá por una victoria para seguir en esta Copa de la Superliga.

La última vez que se enfrentaron en el Amalfitani, fue goleada y baile de Boca: 4-0 con doblete de Benedetto (uno de taco), Domínguez en contra y Fabra. Vélez no lo derrota en su casa desde el torneo Anual 2015, cuando se impuso 2-0 con goles de Cubero y Pavone.


Infobae

jueves, 9 de mayo de 2019

Boca 2- Atlético Paranaense 1

Cuando no aparece el buen juego, aparece eso que empieza con H. Cuando no se acierta con la formación inicial, en el complemento el trabajador serio mueve las fichas y refresca al equipo. Cuando parecíamos un equipo anodino, inconexo y flaco hasta de respuestas anímicas, de golpe el corazón xeneize bombea más fuerte y late más rápido. Este equipo podrá no jugar bien a veces, pero cuando no se puede jugar bien, hay que dejar todo. Y así, Boca obtiene una victoria agónica que lo clasifica primero en el grupo G. G de Ganador, G de Grandioso con un verdadero golazo del hombre que le cambió la cara al conjunto de Alfaro: Carlos Tevez.

Salvo los primeros quince minutos, donde se generaron situaciones claras de gol, fue un partido muy flojo de Boca. La ausencia de Bebelo Reynoso, más la suplencia de Tevez, lo dejó huérfano de un socio a Zárate, para colmo Villa se preocupó más por defender que por atacar y Almendra estaba desaparecido; menos mal que este pibe primero se va al Sub 20 y después supuestamente lo van a vender, porque me genera urticaria verlo. Para colmo los brasileños de a poco se fueron soltando, y si bien no inquietaban a Andrada, por momentos manejaron la pelota con criterio. Antes del descanso se lesionó Benedetto y tuvo que entrar Wanchope. Partido muy duro en una cancha muy pesada y en no tan buen estado, ya que llovió intensamente horas antes del inicio.

En el segundo tiempo Boca intentó tomar el protagonismo, pero fue un cúmulo de imprecisiones que no le permitió generar chances claras en el inicio. Y costó imponer condiciones, Paranaense empezó a manejar la pelota (no le cobraron un penal por mano clarísima de Buffarini) y encontró el gol (Ruben) en una pelota parada tras una floja salida de Andrada. Pero Lechuga movió el banco y entraron Tevez y Pavón, que hoy le cambiaron la cara al equipo. Mauro por fin tuvo un socio y empezó a arrinconar a los brasileños. Y enseguida llegó el empate con una arremetida de Licha López, que en el primer tiempo se había perdido un gol clarísimo. Tevez se siguió adueñando del fútbol como poquísimas veces desde su vuelta de China y Wellington le metió un planchazo que le valió la merecidísima roja. Pavón inquietó con sus desbordes, Buffarini subió como en todo el partido, Marcone empujó y se adelantó en el terreno. Es obvio que faltaba fútbol, pero el coraje se hacía ver y seguía buscando ganar el partido sin especular en lo más mínimo. Le anularon bien un gol a Nandez, que se volvió a tragar la cancha con un despliegue y bancándose un golpe de entrada. Y en el descuento, Tevez aprovechó un rebote y como venía, la clavó al lado del palo. Un verdadero golazo, para ganar un partido dificilísimo, para sellar la clasificación como líder del grupo, para hacer explotar a la Bombonera que se volvió a mostrar con un marco impresionante, a diferencia de otros estadios. Somos lo más grande que hay...Ahora, a este Tevez dámelo siempre. A un Tevez hambriento, que sume aún estando en el banco, consciente de sus  limitaciones físicas y con resto para hacer lo que hizo hoy. A éste quiero...éste es el Tevez que suma.

Bravo por Alfaro, que movió bien el banco y nunca quiso especular con el resultado, como preguntaron los puteriodistas estúpidos, por si queríamos evitar a River. Este equipo no tiene miedo de enfrentar al Campeón de América que aún así sigue sin llenar su cancha, ni a nadie. Por supuesto que hacen falta algunos refuerzos de jerarquía, que al equipo le falta futbolísticamente. Pero yo confío en este entrenador. Y no le tengo miedo a nadie. Ahora habrá que enfocarse en el cruce contra Vélez en la Copa de la Superliga, después, en octavos de la Libertadores, que venga el que sea. Que vengan a definir a la Bombonera. ¡Vamos Boca carajo!



Mundo D- La Voz





miércoles, 8 de mayo de 2019

A asegurar los 8vos de final

Gustavo Alfaro sigue probando de cara al duelo de mañana ante Atlético Paranaense, para definir quién será el reemplazante de Bebelo Reynoso, que sufrió un esguince de rodilla que lo marginó de lo que resta del semestre. En la práctica de hoy probó con Almendra, pero también es una posibilidad que juegue Carlos Tevez. Los once serían: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Más; Villa, Nández, Marcone, Almendra o Tevez; Zárate y Benedetto. El árbitro será el ecuatoriano Carlos Orbe y el partido arrancará 21:30 hs.

Con el empate, Boca se asegura la clasificación, pero no el primer puesto del grupo G. Si logra ganar, será líder y esperará por uno de los segundos clasificados para el sorteo de octavos. Y hasta perdiendo lograría el pase, ya que le lleva tres puntos a Tolima y al Wilstermann y tiene +4 de diferencia de gol, mientras que los colombianos tienen -3 y los bolivianos, aún jugando de local tienen -7. Sólo una catástrofe impediría la clasificación del equipo de Alfaro, no hay forma. Ojalá que ganemos, así quedamos primeros.




domingo, 5 de mayo de 2019

Boca 3 (5)- Godoy Cruz 1 (2)

Para continuar la pequeña fiesta que se desató tras el desahogo del jueves, para imponer condiciones ante un rival notoriamente inferior, que además jugó con suplentes. Con garra de la buena y momentos de buen fútbol, el Falcon Sprint de Alfaro ya se acomodó entre los ocho mejores de esta Copa de la Superliga.

Arrancó a toda orquesta con el gol de Wanchope a los seis, tras un córner de Pavón que peinó Almendra en el primer palo para habilitar al goleador. El aguacero se incrementó en el templo, a tal punto que Boca pudo haber convertido un par de goles más en situaciones claras que tuvo, siendo muy picante y generando un buen circuito de juego entre Tevez, Bebelo y Pavón, sumándose el Chelo Weigandt a los ataques. El juego debió suspenderse durante una media hora, y cuando se reanudó, el equipo de Bernardi intentó tibiamente. Pero era imposible jugar, con todos los charcos que había. Bebelo sufrió un patadón y en el entretiempo ingresó Nández.

En el complemento, al principio fue un monólogo de Boca. No generaba muchas situaciones claras, pero manejaba la pelota con criterio y fluidez. Pavón se mostró en buena forma, intentando siempre y tras una combinación con Weigandt, desbordó y le sirvió el segundo a Wancho, para casi liquidar la serie. Todo era fiesta, había dejado de llover, estaba todo controlado, incluso entró Zárate por un activo Tevez. Pero faltando diez minutos, el golazo de Prieto tras arrancar en velocidad de derecha a izquierda, hacer un autopase y cruzar un zurdazo imposible para Andrada, le llenó el quetejedi de preguntas al equipo local. Tan es así que el Flaco tuvo que intervenir con dos salvadas notables (una en la línea) para evitar que los mendocinos empaten y queden a tiro de ganar la serie. Es un animal este arquero. Yo sé que tiene condiciones para atajar en un club grande de Europa, pero sería bueno que los dirigentes no le pongan una cláusula menor a 25 palos. Y ojalá que se pueda quedar, porque desde la primera época de Orión que no tenemos un arquero tan confiable. Volviendo al partido, tras el susto, una falta a Wanchope dio lugar al tercer gol de Boca. ¿Por qué? Porque estaba el especialista Mauro, vivísimo para darse cuenta de que Ramírez dejaba muy al descubierto el primer palo y despachar un remate potente que inutilizó la tardía reacción del arquero. Golazo para cerrar el partido y la fiesta en La Bombonera pese a la lluvia, con el público demostrando una vez más que somos lo más grande que hay.

Boca dejó una imagen sólida en este cruce, salvo el lapso de tiempo entre el golazo de Prieto y el golazo de Mauro. Es cierto también que Godoy Cruz puso suplentes, pero creo que el equipo tuvo cierta confiabilidad con jugadores alternativos y eso es bueno. Ahora el jueves tendremos la posibilidad de terminar primeros en el grupo recibiendo al Paranaense, y recién después pensar en el probable cruce ante Vélez, que recibe a Lanús y va ganando 2-1. Me encanta que este equipo me genera ganas de verlo, por la entrega que tiene, aunque para ganarle a rivales más duros habrá que jugar el partido perfecto. Pero estamos por el buen camino. ¡Aguante Boca!


Telesol Diario


sábado, 4 de mayo de 2019

Tras el desahogo, la revancha con el Tomba

Después de la merecida obtención de la Supercopa Argentina ante Rosario Central, el equipo de Alfaro rápidamente vuelve a poner el chip en la revancha de mañana en la Bombonera, ante el equipo mendocino. Y Lechuga pondrá a varios que no vieron acción en la final del jueves. Los probables once serían: Andrada; Weigandt, Izquierdoz, Alonso, Fabra; Pavón, Almendra, Campuzano, Bebelo Reynoso; Tevez y Wanchope Ábila para recibir a Godoy Cruz. El partido se jugará a las 20 hs y será dirigido por Facundo Tello. Recordemos que debido al 2-1 de ida, Boca pasaría a cuartos de final hasta perdiendo 1-0. Si logra el pase, lo espera el ganador de Lanús- Vélez (el Fortín ganó 2-1 de visita, al igual que el equipo de Alfaro).

El último cruce entre el Xeneize y el Tomba en el Templo fue en febrero de este año. Boca ganó 2-0 con goles de Benedetto de penal y Zárate de tiro libre. Los mendocinos no ganan en la Bombonera desde el Clausura 2011, cuando golearon 4-1.


La Nación

jueves, 2 de mayo de 2019

Boca 0 (6)- Rosario Central 0 (5)

Estoy muy contento. Desahogado. Ronco de tanto gritar con mis compañeros de la radio. Tal vez esto no dé para grandes festejos, pero sí es un desahogo enorme y significa sacarse una mochila de mil kilos de cemento. Porque la maldición de la Supercopa argentina se fue a la puta madre que lo parió. Porque este plantel demostró carácter para jugar esta final, por más que haya sido ante un rival muy flojo, porque le puso la chapa y fue muy superior. Sólo por cuestiones de puntería se alargó el sufrimiento y se hizo justicia. Porque tenemos un entrenador, que es todo un caballero y que demostró tener las pelotas bien puestas para poner el equipo que él consideraba mejor. Que los putos periodistas (qué veneno que deben tener hoy, manga de forros ensobrados) le achacan cuestiones que tienen que ver con lo estético, pero que viene consiguiendo resultados positivos gracias a su seriedad y profesionalismo. Todo a pesar de la mala leche, los palos, el gol que no nos cobran, gracias a que patearon muy bien los penales y al enorme Flaco Andrada, que se lució con un atajadón a Rinaudo que me hizo acordar al penal que le atajó Córdoba al Tino Asprilla en la final de la Libertadores 2000. Por los que recién llegaron y ya son campeones (López y Marcone, fieras hoy) y por los que venían sufriendo el puto estigma de las finales perdidas. Por eso y por muchas cosas más, este plantel se sacó un peso enorme de encima y es supercampeón.

Boca fue muy superior a Central, que desde el principio se metió atrás y le cerró todos los caminos con su línea de cinco. Costó muchísimo generar situaciones de gol, las más claras fueron un desborde de Villa que prefirió darle el pase a Benedetto en vez de a Mauro que venía de atrás, un mano a mano del colombiano y otro de Nández en el segundo tiempo, sin contar los palos y el gol que le anulan mal a Pavón, tras un remate que pegó en el travesaño y picó adentro. Los de Cocca tuvieron la suya en el primer tiempo: un remate de afuera de Villagra que el Flaco se lució mandando al córner. Destaco que Marcone hoy levantó el nivel y el equipo se mostró muy comprometido y equilibrado. Y Mauro le puso el corazón a un duelo friccionado y cortado y aportó su fútbol mientras estuvo en cancha. Merecimos ganar por lo hecho en los 90 minutos, pero venimos tan salados en finales (o veníamos) que la pelota no quiso entrar. Con mis amigos nos preguntábamos si por ahí no había quedado alguna promesa sin cumplir...la verdad que no merecíamos este sufrimiento. Yo casi me descompongo al final, no daba más de los nervios.

Pero en los penales, la moneda cayó para nuestro lado, y a decir verdad costó, porque ellos pateaban primero, y muy bien y convertían. Yo le tenía una fe ciega a Andrada, él en Lanús había atajado penales, pero iba a contramano en casi todos. Por Boca patearon (muy bien) Benedetto, Tevez, Pavón, Villa y Buffarini, pero íbamos al uno y uno.

El turno del sexto penal para Central era responsabilidad de Rinaudo. Pero ahí apareció el Flaco Andrada, estirándose cuan largo es en la noche mendocina y lo atajó bárbaro a su derecha: como corolario del suspenso, la pelota rozó el travesaño y salió. Este arquerazo hoy es el mejor del fútbol argentino sin tener la prensa de Armani. Hoy volvió a demostrar más que nunca que con él tenemos arquero para cinco o seis años más en Boca. Gracias, mil gracias Flaco, ojalá te quedes a vivir. Yo nunca perdí la fe de que atajes uno y no me fallaste. Sos un crack... Y el turno del Cali Izquierdoz para Boca. Y convertirlo y desahogarse en un grito de Boca campeón que nos hacía falta, por desahogo más que por festejo. Hoy debo decir que el plantel dio una muestra de carácter que se tenía que dar. Muchos van a decir que no le ganamos a nadie, pero no es poca cosa imponer condiciones en una final para un plantel que venía golpeado. Les agradezco que hayan dejado todo. Y también que hayan asegurado los penales a los que les tocó, todos patearon bárbaro...

Le agradezco a Gustavo Alfaro, por haber tenido las pelotas bien puestas para poner a los once que mejor estaban, tal como se reclamaba. Por poner el escudo adelante del nombre, por su buen planteo y por el convencimiento que se ve que está logrando en el plantel. Este título seguramente le dará muchísima más tranquilidad para seguir trabajando. Y yo sigo pensando que él a la larga nos puede devolver la identidad perdida. Y no me quiero olvidar del mentor de su llegada, el manager Nicolás Burdisso. Gracias Nico por haberlo elegido, yo no me olvido que el Tano traidor quería a Mohamed y vos te plantaste y fuiste por Gustavo. Esto también es tuyo, y más que nunca. Vos sí querés a Boca de verdad.

La verdad que estoy bajo un poco de emoción violenta todavia, pero no pude aguantarme las ganas de escribir. Me voy a dormir ronco y feliz, contento de haber podido vivirlo con mis amigos y compañeros en Santa Clara. Me voy a dormir agradecido y una vez más orgulloso de ser hincha de este club. Este desahogo ojalá sea la primera alegría nomás...ahora el domingo tendremos la revancha contra Godoy Cruz, buscando los cuartos de final de la Copa de la Superliga, y luego Paranaense para meterse en octavos de la Libertadores. Esto es largo y sigue. Pero estoy seguro que ahora este plantel va a jugar más tranquilo. ¡SOMOS CAMPEONES CARAJO!

P.D: ¡¡¡¡¡¡Boca ya salió campeóoooon, Boca ya salió campeóoooon, se lo dedico a la corpo, la reputa madre que los re parió!!!!!!!




Meridiano






miércoles, 1 de mayo de 2019

A buscar la Supercopa argentina

Boca va por un título que se le negó en tres oportunidades anteriores y Gustavo Alfaro, después de probar variantes, parece haberse decidido por los once que están mejor, más allá de que Tevez esté recuperado. La única duda es Nahitán Nández, en duda por un golpe en el pie. Lo van a esperar hasta el último momento porque el uruguayo no se lo quiere perder por nada. Si no llega, iría Almendra. Probables once: Andrada; Buffarini, López, Izquierdoz, Más; Villa, Marcone, Nández o Almendra, Bebelo Reynoso, Zárate y Benedetto. Mañana, a partir de las 21:10, vamos por la gloria.

El Xeneize no derrota a Rosario Central desde la polémica final de la Copa Argentina 2015, cuando se impuso 2-0, con goles de Nico Lodeiro de penal y Andrés Chávez. Ojalá se repita el triunfo en una nueva final, y que esta vez sea sin polémicas...Desde este espacio, les deseo lo mejor y estaré haciendo fuerza como todos los hinchas, necesitamos ganar esta Copa. No para salvar el año o el semestre, sino para desahogarnos un poco y sacarnos el estigma de perder partidos decisivos. Tenemos una muy buena oportunidad. Ojalá se de, yo confío...¡VAMOS BOCA!




El Destape