domingo, 11 de septiembre de 2022

Boca 1- River 0

 Qué alegría inmensa!! Necesitábamos ganarles de local después de siete años. Con todos los problemas, los vaivenes que hemos tenido, con austeridad en este mercado de pases, tras el cachetazo copero, la ida de Battaglia, los papelones vs Argentinos, Patronato, etc. Imponiéndose ante un plantel que invirtió 20 millones de dólares en este mercado, con el Negro Ibarra dándole una paliza táctica a un Gallardo que habló de más en la semana y jamás le encontró la vuelta. Con la redención del Pipa Benedetto, que tuvo una y la metió, con los huevos de todos. Boca volvió a ganarle a River, lleva cuatro triunfos consecutivos y se puso a solo dos puntos de Atlético Tucumán. Estamos más vivos que nunca y felices. Gracias por esta alegría muchachos!!!!

Fue un partido duro, que amagó con ser abierto, pero no hubo casi situaciones de gol, River tuvo la suya con un cabezazo de Mammana en el área chica que un estupendo Rossi sacó en gran forma, tal su costumbre. En Boca se destacó la movilidad de Ramírez. Parece joda, pero solamente juega bien contra River. También hubo movimientos interesantes de Payero y Langoni, pero no hubo profundidad. Payero pifió una tijera, la chilena inmediata de Ramírez fue despejada por un defensor. Gallardo sorprendió con una línea de cinco, con De La Cruz libre adelante de Enzo Pérez, y los rapiditos Solari y Matías Suárez adelante, pero el embudo del Negro los hizo jugar lejos del área y generó que en el entretiempo tuviera que cambiar el dibujo. Metió a Borja, Aliendro y Barco, pero tuvo menos peso que antes; el colombiano ni la tocó, Barco fue deglutido y el ex Colón tuvo que salir por un choque con Varela, de enorme partido. Creció la tarea de los defensores. Advíncula, impasable, Figal una muralla que despejó mucho y tuvo una actuación digna de un Mariscal y un Rojo firme en cada cruce. Boca sabía que debía aprovechar su chance. Armani le sacó un bombazo a Pol Fernández mandándola al córner. Ejecutó Ramírez y cabeceó el Pipa Benedetto, potente, de pique al suelo, imposible para el eterno suplente de Dibu Martínez. Y a festejar colgándose del alambrado como el Manteca. Tarde de redención para el goleador, a quien no le tuve fe y le agradezco. Se debía a sí mismo y a nosotros una actuación decisiva en un Superclásico. Ibarra mandó a Zambrano, armó línea de cinco y River fue puro barullo y centros. No tuvo chances claras para liquidar, pero aguantó bárbaro. En el último minuto de descuento, Rojo fue expulsado por un planchazo descalificador a De La Cruz, pero ya estaba.

Ganamos a lo Boca. Con mucho huevo, garra y corazón. El Templo explotó de gente, hubo un aliento ensordecedor y los jugadores no nos fallaron, metiendo en cada dividida y aprovechando la chance. Desde que se fue Angelici no nos ganaron más. Lo eliminamos de dos copas nacionales por penales, le volvimos a ganar en su cancha después de cinco años y hoy le ganamos en la Bombonera luego de siete años. Volvió todo a la normalidad. Tuviste cinco años de gracia. Pero naciste hijo mío, hijo mío morirás.

VAMOS BOCA CARAJO, GRACIAS MUCHACHOS


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