Partido chivísimo. Y necesitábamos ganar. Con un mix pensando en el debut en Chile, pero también con concentración, huevos e inteligencia. Y con otro gol del Príncipe paraguayo, al que ya estamos todos subidos a su carruaje. Porque le tirás un calefón y te lo cabecea, porque es un dolor de huevos para los defensores rivales, porque los presiona y porque se faja. Y encima hace goles, siempre está donde hay que estar. Gracias Adam Bareiro. Y gracias Tomás Aranda por tu fútbol excelso, porque jugás como si tuvieras 300 partidos en el lomo, porque hacés todo bien. Porque siendo enganche tenés muy pocas lagunas. De la mano de ellos, el Boca del Sifón Úbeda, que todos los partidos debe rendir examen y respira cada vez más aliviado, llega de la mejor manera al debut en Chile. Hoy cambió toda la defensa y no se notó. Punto a favor para el entrenador. Y no lo defraudaron porque los centrales de hoy jugaron mejor que lo que lo vienen haciendo los titulares. Yo no le tenía fe a Figal y hoy volvió a demostrar que cuando no juega canchereando es un buen central para Boca. Ni hablar de Pellegrino que volvió a ser una muralla y como si fuera poco empezó la jugada del gol. Partidazo también de Malcom Braida. Que no fue punzante en ataque, es cierto. Pero le tocó marcar a Valoyes y se lo deglutió como un simple de miga. Salió lesionado, espero que no sea nada. Barinaga, con un poquito más de concentración en la marca es mil veces mejor que Weigandt. En el medio Belmonte cumplió muy bien, Ander Herrera y Delgado fallaron algunos pases al principio, pero son los mejores volantes que tenemos en ausencia de Paredes y Ascacíbar, porque da placer tener mediocampistas que juegan por abajo y eligen siempre el mejor pase. Leandro y el Ruso entraron bien. Merentiel tuvo una chance con un mano a mano tras un pase genial de Aranda pero enseguida cumplió con la asistencia para Bareiro.
Aranda es mil veces mejor que Mastantuono y mucho más que cualquier otra promesa del fútbol argentino. Es desfachatado, es irreverente, atrevido, es atorrante, como dijo la madre, es un maleducado. Bendita sea, señora. Usted tiene razón. Usted parió un crack. Da placer ver a pibes que gambetean hacia adelante, que pisan el área, que meten asistencias, que patean de afuera. Cuánto le hacía falta a Boca un jugador de estas características. Ya no importa si lo subieron a primera por los muchos lesionados que hubo, lo importante es que se ganó el lugar y nadie le regaló nada. Y este es otro punto a favor de Claudio Úbeda. Porque le venía dando puchitos al principio. Y después de su muy buen ingreso contra Gimnasia de Mendoza, a pesar de que no pudimos ganar, se dio cuenta que no podía prescindir de él. Y el pibe sigue en alza. Tendrá bajones, obvio. Esperemos que no los tenga en momentos culminantes. Pero hay que cuidarlo y seguir dándole la confianza. Este chico sólo deberá dejar de ser titular cuando sea vendido a Europa y ojalá sea dentro de mucho tiempo porque queremos disfrutarlo. Hay que aumentarle el sueldo y blindarlo urgente. Lo importante es que no siente la presión. Da placer verlo jugar y encima es inteligente. Cuántas veces hemos repasado la frase de Carlos Bianchi, jugadores inteligentes, no fenómenos. Este pibe es un fenómeno y encima inteligente, porque en la última del partido podía meter la contra y sin embargo aguantó la pelota para generar una falta. Muy bien. Eso necesitamos, jugadores como Aranda. Como Bareiro, que siempre tiene una chance de gol al menos. Y hoy volvió a convertir. Le tirás un lavarropas y lo baja, genera faltas. Y el gol. Salió Pellegrino, se la dio a Aranda, que con espacio condujo y la abrió a Merentiel. La Bestia, de primera mandó un centro rasante al segundo palo. Y ahí apareció el Príncipe paraguayo para empujarla con la rodilla. Había errado un gol minutos antes. Y como tiene una moral de hierro y está SIEMPRE donde debe estar un 9, tuvo otra y la mandó a guardar. Este muchacho está hecho para Boca. Su ADN no era para los vecinos de enfrente y está quedando demostrado. Y es un gran acierto de Juan Román Riquelme, que entre tantas pifias en los últimos años, al menos la pegó con la frase de que Bareiro compite todo el tiempo y la pegó en traerlo. Y repito, me da placer. No le pesa la camiseta de Boca. Y viene de ser despreciado en River. Ojalá los amargue el 19 de abril, sería hermoso.
Boca le ganó a Talleres en Córdoba, algo que no suele ser moneda corriente y llega de la mejor manera al debut en Chile contra la Católica. Como decía Carlos Bianchi, espero que una victoria llame a otra victoria. Ah, tendremos a Paredes en el Chango Más, hoy se hizo amonestar y llegó a la quinta. Se limpia con Independiente (nos sobra para ganarle a esos amargos en la Bombonera) y listo. Dios quiera que sigamos así. Nos falta, todavía. Pero con esta actitud, estamos por el buen camino. Tendremos un lindo fin de semana Santo. Vamos Boca 💙💛💙
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