Para esto volvimos a la Copa Libertadores de América. Para gozar estos momentos. Porque merecemos disfrutar de un equipo que nos represente. Para sufrir, porque se sufre hasta ganando como hoy, que se ganó con autoridad, con solvencia, con jerarquía. Tenemos la ventaja de contar con Leandro Paredes, que hoy, además de volver a romperla, clavó un golazo. Tenemos el mejor mediocampo del continente. Paredes, bien rodeado, da lo mejor de su repertorio. Ascacíbar mete, corre y pisa el área. Delgado es un Pacman que te extirpa la pelota y la distribuye bien. Y tenemos dos animales arriba. Otro gol del Príncipe Adam tras una gran jugada suya y desborde de Blanco. Hoy hasta el discutido Weigandt jugó el mejor partido desde su vuelta. Es muy difícil no ilusionarme con un partido como el de hoy, por más que últimamente me han roto bastante el corazón con derrotas dolorosas. Pero de la ilusión vivimos. Y con esa ilusión seguiremos abrazados al sueño de volver a conquistar a la novia más hermosa, como alguna vez dijo Miguel Ángel Russo, último técnico campeón de América. Hoy Boca jugó con la seriedad que requiere esta competencia.
Yo venía diciendo en el primer tiempo que Aranda y Bareiro casi no habían entrado en juego. Pero estaba tranquilo porque así y todo Boca era superior. Porque manejó la pelota con claridad y paciencia para encontrar los espacios. Porque asumió el protagonismo y por eso lo estaba ganando. Con tenencia, el equipo sufre menos en defensa o no sufre. Claro, de nada sirve si no intentás llegar. Y Boca lo intentó. Golazo de Paredes tras un pésimo despeje de un defensor local. Luego Leandro asistió de manera exquisita a Ascacíbar y el arquero evitó el segundo gol. Segundo gol que llegó en el complemento. No sin antes una gran atajada de Brey ante un cabezazo de Zampedri, que llegó con el cartel de cuco goleador y lo único que hizo fue pelearse con Paredes y con todos los que tuvieran una camiseta amarilla enfrente. El cagón de Zuqui, que cuando jugó en Boca no podía caminar de las toneladas que le pesaba la azul y oro, quiso poronguear a Leandro. Sabés la leche que te falta, Zuqui? Tenés apellido de cereal con azúcar. Bah, en tu caso debería ser sin azúcar porque sos amargo y cagón. Boludo. Lo dicho, empezó a aparecer Aranda y después de una gran jugada donde pateó en comba y se fue al lado del palo, se la volvió a llevar por la izquierda, esperó inteligentemente la subida de Blanco y el ex Rosario Central y Elche mandó el centro al segundo palo para que el Príncipe Adam empiece a sellar el triunfo. Al paraguayo le costó el primer tiempo, pero en el segundo fue importante no solamente por el gol, sino para aguantar la pelota y darle respiro al equipo. Bareiro hoy es fundamental. Hoy tuvo una sola chance y no falló. Encima es pillo. Boca se va armando de a poco de jugadores inteligentes, como decía Carlos Bianchi. Y a Úbeda, hay que reconocerle que en los minutos finales, cuando los chilenos buscaban un empate épico a puro centro, metió a Pellegrino para rechazar y bajar la cortina. A veces en la Copa no tenes que liquidar el partido, no siempre. A veces tenés que saber cerrarlo. Bien por el entrenador. Después bueno, Milton Giménez no se puede ni mover, su entrada hizo que los centrales de ellos salieran más tranquilos porque no presiona y no te aguanta una. Brey tuvo responsabilidad en el gol, pero me salvó estando 1-0 y con el triunfo puesto, eso es lo que importa.
Arrancamos bien la competencia más hermosa de todas después de dos años de ausencia. Y de la mejor manera. Ahora hay que ubicar en la góndola a Independiente, que le ganó de ojete a Racing porque Maravilla canchereó un penal. Hay que ubicar al Rey de copas oxidadas, que mira todo por televisión. Estoy muy contento. Y Boca va... esperemos que esto sólo sea el principio de lo que merecemos. Vamos Boca carajo!!!!
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