El viernes, Arsenal le ganó a Racing 1-0.
El sábado, Godoy Cruz venció al alicaído Vélez 3-1 y lo dejó anteúltimo. Estudiantes triunfó 2-0 en Rafaela. Quilmes y Newell´s igualaron 1-1. Boca cortó la malaria: derrotó a Colón 1-0 en una Bombonera desierta.
El domingo, Independiente le ganó un duelo clave a San Martín SJ, por 3-1, y sueña más que nunca con mantener la categoría. River le remontó un 0-2 a Unión en Santa Fe; estaba para el cachetazo y logró igualarlo. San Lorenzo goleó al Albo en Floresta 3-0 y sigue sumando.
Ayer se completó la fecha. Belgrano hundió más a Argentinos, al vencerlo 3-1 en La Paternal y dejarlo sólo tres puntos arriba de Independiente. Y Lanús, en cancha de Tigre, no sacó más que un 0-0 y dejó pasar la chance de quedar puntero otra vez.
Newell´s 29; Lanús 28; River 26; Godoy Cruz, San Lorenzo y Arsenal 23.
Blog dedicado a la información del club más grande y popular de la República Argentina: el glorioso Club Atlético Boca Juniors
martes, 21 de mayo de 2013
domingo, 19 de mayo de 2013
Boca 1- Colón 0
Por fin se cortó la racha. En una Bombonera desierta, el equipo de Bianchi se impuso al Sabalero y dejó atrás el maleficio doméstico.
En el PT, el local salió de manera agresiva a arrinconar a Colón. Lautaro Acosta ya empezaba a demostrar que sería su noche a fuerza de rapidez y desbordes (Urribarri debe haber tenido pesadillas con el Laucha). Se mostraba firme en el medio, pero con alguna grieta en defensa, ya que el enorme Orión tuvo que ahogarle un mano a mano al propio Urribarri. Pero Boca ejerció un dominio en el primer tiempo que no se tradujo al marcador porque el Burrito Martínez (que fue de menor a mayor) hizo temblar uno de los palos de Pozo. Era claro: el Xeneize mostraba mucha actitud, orden y sacrificio para cortar la racha.
En el arranque del complemento, Boca arrancó igual, y a los 4 minutos consiguió la merecida ventaja: enésimo desborde de Acosta a Urribarri, centro atrás, y Martínez conectó de cabeza ante la fragilidad de Pozo. El 1-0 era justo, pero ahí fue donde Colón se acordó de atacar. Y complicó a Boca con la movilidad de Curuchet y el atrevimiento de Luque, y hasta el Chiqui Pérez evitó el empate en la línea. El conjunto de Bianchi contragolpeaba, pero sufría como una parturienta para mantener la ventaja, que aguantó el inmenso Orión, a puro descolgar centros y atajadas (la más difícil, un cabezazo a quemarropa de Tito Ramírez). El Sabalero se quedó con 10 por la expulsión de Urribarri, el local aguantó, y se festejó el deseado triunfo.
Un triunfo que vale mucho. Para despegar la cola del fondo de la tabla, por los 12 malditos partidos, y porque es un envión anímico de cara a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Boca tuvo una semana de paz y tranquilidad después de mucho tiempo. Y eso, se sabe, no es poco.
En el PT, el local salió de manera agresiva a arrinconar a Colón. Lautaro Acosta ya empezaba a demostrar que sería su noche a fuerza de rapidez y desbordes (Urribarri debe haber tenido pesadillas con el Laucha). Se mostraba firme en el medio, pero con alguna grieta en defensa, ya que el enorme Orión tuvo que ahogarle un mano a mano al propio Urribarri. Pero Boca ejerció un dominio en el primer tiempo que no se tradujo al marcador porque el Burrito Martínez (que fue de menor a mayor) hizo temblar uno de los palos de Pozo. Era claro: el Xeneize mostraba mucha actitud, orden y sacrificio para cortar la racha.
En el arranque del complemento, Boca arrancó igual, y a los 4 minutos consiguió la merecida ventaja: enésimo desborde de Acosta a Urribarri, centro atrás, y Martínez conectó de cabeza ante la fragilidad de Pozo. El 1-0 era justo, pero ahí fue donde Colón se acordó de atacar. Y complicó a Boca con la movilidad de Curuchet y el atrevimiento de Luque, y hasta el Chiqui Pérez evitó el empate en la línea. El conjunto de Bianchi contragolpeaba, pero sufría como una parturienta para mantener la ventaja, que aguantó el inmenso Orión, a puro descolgar centros y atajadas (la más difícil, un cabezazo a quemarropa de Tito Ramírez). El Sabalero se quedó con 10 por la expulsión de Urribarri, el local aguantó, y se festejó el deseado triunfo.
Un triunfo que vale mucho. Para despegar la cola del fondo de la tabla, por los 12 malditos partidos, y porque es un envión anímico de cara a los cuartos de final de la Copa Libertadores. Boca tuvo una semana de paz y tranquilidad después de mucho tiempo. Y eso, se sabe, no es poco.
jueves, 16 de mayo de 2013
Corinthians 1- Boca 1
Y una vez más, la chapa copera se hizo sentir. En medio de una desastrosa performance en el torneo local, el conjunto de Bianchi eliminó al campeón del Mundo en su casa y ya está en cuartos de la Libertadores.
El equipo argentino le sacó el ritmo a los brasileños en el primer tiempo. De la mano del siempre luchador Erviti y del talento del regresado Riquelme, maniató al campeón de América y jugó con la decisión que no había tenido en la final del año pasado. Claro que se vio favorecido por un par de gruesos errores del juez Amarilla cuando el partido aún estaba 0-0 (mano-penal de Marín; era segunda amarilla y expulsión) y un gol anulado a Romarinho (error gravísimo: estaba casi un metro habilitado).
Pero un minuto después de esta acción, apareció el 10 azul y oro. Sí, el mismo que dijo sentirse vacío y se fue del club tras la final. Juan Román Riquelme, tras tocar con Erbes, sacó un derechazo potente y preciso, en comba, desde la derecha, que se coló por detrás del arquero Cassio, en el ángulo derecho. Un golazo tremendo para empezar a sellar la clasificación (y la venganza).
En el ST, el local salió con todo contra el arco de Orión, que tuvo tapadas tremendas, antes y después del empate de Paulinho. A propósito: qué gran momento el de Agustín. Más allá de las fragilidades defensivas (aunque ayer Caruzzo y Burdisso rindieron) el ex Estudiantes siempre mantuvo una regularidad y se muestra cada vez más solvente e inmenso. Orión es una de las razones más certeras de por qué este Boca sigue en carrera en la Copa. Porque cuando lo exigen, responde siempre. Y supo sobreponerse a defensas frágiles y vacilantes.
Y otra pieza clave de este Boca de Bianchi, como lo fue en el de Falcioni, es Walter Erviti. Porque derrama sacrificio, porque ayer corrió a Paulinho y todo brasileño que se le cruzó hasta abajo de la cama, porque ha jugado partidos sin estar al 100% y siempre ha dejado todo, aún a riesgo de romperse. Por fin todos los hinchas lo están empezando a valorar, y muy merecido lo tiene.
Volviendo el partido, el complemento mostró a las claras la desesperación del Timao, que sólo inquietó los primeros 10 minutos. Luego apareció Orión para bajar la cortina, aunque hubo tiempo para algun gol increíblemente errado, como el de Pato. Boca pudo haber hecho alguno más en los pies de Blandi, pero el goleador no estuvo certero. Bianchi metió gente para aguantar, y vaya si lo aguantó.
Ahora, en cuartos de final le tocará Newell´s, el puntero del Final, que ayer eliminó a Vélez. En medio de un pobre torneo local, hasta ahora los de Bianchi tienen nafta para brindarles alegrías a sus hinchas en esta Libertadores. Eliminó al campeón reinante y vengó la afrenta del año pasado, demostrando que si jugaba así, le hubiera ganado. Nada le quitará lo ganado al Timao. Pero la sensación que quedó en los hinchas xeneizes, es que la historia hubiera sido diferente si hubieran mostrado la enjundia de anoche.
El equipo argentino le sacó el ritmo a los brasileños en el primer tiempo. De la mano del siempre luchador Erviti y del talento del regresado Riquelme, maniató al campeón de América y jugó con la decisión que no había tenido en la final del año pasado. Claro que se vio favorecido por un par de gruesos errores del juez Amarilla cuando el partido aún estaba 0-0 (mano-penal de Marín; era segunda amarilla y expulsión) y un gol anulado a Romarinho (error gravísimo: estaba casi un metro habilitado).
Pero un minuto después de esta acción, apareció el 10 azul y oro. Sí, el mismo que dijo sentirse vacío y se fue del club tras la final. Juan Román Riquelme, tras tocar con Erbes, sacó un derechazo potente y preciso, en comba, desde la derecha, que se coló por detrás del arquero Cassio, en el ángulo derecho. Un golazo tremendo para empezar a sellar la clasificación (y la venganza).
En el ST, el local salió con todo contra el arco de Orión, que tuvo tapadas tremendas, antes y después del empate de Paulinho. A propósito: qué gran momento el de Agustín. Más allá de las fragilidades defensivas (aunque ayer Caruzzo y Burdisso rindieron) el ex Estudiantes siempre mantuvo una regularidad y se muestra cada vez más solvente e inmenso. Orión es una de las razones más certeras de por qué este Boca sigue en carrera en la Copa. Porque cuando lo exigen, responde siempre. Y supo sobreponerse a defensas frágiles y vacilantes.
Y otra pieza clave de este Boca de Bianchi, como lo fue en el de Falcioni, es Walter Erviti. Porque derrama sacrificio, porque ayer corrió a Paulinho y todo brasileño que se le cruzó hasta abajo de la cama, porque ha jugado partidos sin estar al 100% y siempre ha dejado todo, aún a riesgo de romperse. Por fin todos los hinchas lo están empezando a valorar, y muy merecido lo tiene.
Volviendo el partido, el complemento mostró a las claras la desesperación del Timao, que sólo inquietó los primeros 10 minutos. Luego apareció Orión para bajar la cortina, aunque hubo tiempo para algun gol increíblemente errado, como el de Pato. Boca pudo haber hecho alguno más en los pies de Blandi, pero el goleador no estuvo certero. Bianchi metió gente para aguantar, y vaya si lo aguantó.
Ahora, en cuartos de final le tocará Newell´s, el puntero del Final, que ayer eliminó a Vélez. En medio de un pobre torneo local, hasta ahora los de Bianchi tienen nafta para brindarles alegrías a sus hinchas en esta Libertadores. Eliminó al campeón reinante y vengó la afrenta del año pasado, demostrando que si jugaba así, le hubiera ganado. Nada le quitará lo ganado al Timao. Pero la sensación que quedó en los hinchas xeneizes, es que la historia hubiera sido diferente si hubieran mostrado la enjundia de anoche.
13ta fecha
El viernes Belgrano y Rafaela empataron 0-0.
El sábado, San Lorenzo goleó a Boca 3-0, el Xeneize quedó anteúltimo. Newell´s le ganó 3-1 a Godoy Cruz y es otra vez líder del Final. Vélez y Arsenal igualaron 2-2. Racing venció 2-0 a Tigre.
El domingo Lanús igualó 0-0 con Independiente; el Rojo sigue en descenso. San Martín le ganó 2-1 al cada vez más complicado Argentinos. Quilmes goleó 3-0 a Colón en el Cementerio. River derrotó 2-0 a All Boys y sigue en la lucha.
El lunes se completó con Estudiantes 1- Unión 0.
Newell´s 28; Lanús 27; River 25.
El sábado, San Lorenzo goleó a Boca 3-0, el Xeneize quedó anteúltimo. Newell´s le ganó 3-1 a Godoy Cruz y es otra vez líder del Final. Vélez y Arsenal igualaron 2-2. Racing venció 2-0 a Tigre.
El domingo Lanús igualó 0-0 con Independiente; el Rojo sigue en descenso. San Martín le ganó 2-1 al cada vez más complicado Argentinos. Quilmes goleó 3-0 a Colón en el Cementerio. River derrotó 2-0 a All Boys y sigue en la lucha.
El lunes se completó con Estudiantes 1- Unión 0.
Newell´s 28; Lanús 27; River 25.
domingo, 12 de mayo de 2013
San Lorenzo 3- Boca 0
Otra derrota categórica. El Ciclón se aprovechó de un Xeneize juvenil y se quedó con el clásico.
Los once de Bianchi se debatieron entre pibes que hacen sus primeras armas (Bravo, García Basso, que debutó ayer, Pol Fernández, D´Angelo, que atajó por el desgarrado Ustari) promesas que no terminan de explotar (Paredes, Colazo) y algunos muchachos que no deben volver a vestir JAMÁS la gloriosa azul y oro (Albín y el Chiqui Pérez), que para mí ya tienen certificado de defunción en junio. Muchos dirán que es lo que hay, y es verdad. El Virrey puso suplentes porque en su cabeza está poner a los mejores hombres en la revancha vs Corinthians. Y no se le puede echar la culpa a los pibes, pero es una falta de respeto que Albín y Pérez vistan la gloriosa camiseta de Boca.
Pero volvamos al partido, del que hay poco para rescatar. El local, con casi nada, se aprovechó de la fragilidad defensiva xeneize y coronó una goleada. Buffarini, el correcaminos cuervo, hizo sufrir al debutante García Basso. En el primer gol, le comieron la espalda al impresentable Albín, centro pasado, Buffarini la mandó al medio y perfectamente habilitado, Gonzalo Verón abrió el marcador. El segundo provino de un supuesto penal a Correa que sólo existió en la imaginación del impresentable Pezzotta, y cuyo inicio de la jugada también comenzó a las espaldas del lateral uruguayo. Buffarini lo convirtió en el 2-0. Y el tercero llegó en el amanecer del complemento: enésimo desborde del 7 ante el pobre García Basso, centro atrás, y derechazo furibundo. Con eso fue suficiente.
Boca jamás se halló en el partido. En el complemento ingreso Viatri (no sé para qué, porque con sus rendimientos y su comportamiento debería estar ya afuera del club), Palacios y Acosta, pero no pudieron desequilibrar nunca. Al Laucha sólo le hicieron el penal que marró Silva en el descuento (el Tanque se perdió una clarísima con el partido 0-1).
En fin, Boca volvió a perder, con dos agravantes: estiró a 12 su racha de partidos sin triunfos a nivel local, y dependiendo de los resultados de Estudiantes y Argentinos, esta misma fecha podría quedar último. Sólo acumula 10 unidades en 13 fechas. Muy preocupante, aunque Carlos Bianchi piensa en la Copa Libertadores. Veremos qué pasa en la revancha.
Los once de Bianchi se debatieron entre pibes que hacen sus primeras armas (Bravo, García Basso, que debutó ayer, Pol Fernández, D´Angelo, que atajó por el desgarrado Ustari) promesas que no terminan de explotar (Paredes, Colazo) y algunos muchachos que no deben volver a vestir JAMÁS la gloriosa azul y oro (Albín y el Chiqui Pérez), que para mí ya tienen certificado de defunción en junio. Muchos dirán que es lo que hay, y es verdad. El Virrey puso suplentes porque en su cabeza está poner a los mejores hombres en la revancha vs Corinthians. Y no se le puede echar la culpa a los pibes, pero es una falta de respeto que Albín y Pérez vistan la gloriosa camiseta de Boca.
Pero volvamos al partido, del que hay poco para rescatar. El local, con casi nada, se aprovechó de la fragilidad defensiva xeneize y coronó una goleada. Buffarini, el correcaminos cuervo, hizo sufrir al debutante García Basso. En el primer gol, le comieron la espalda al impresentable Albín, centro pasado, Buffarini la mandó al medio y perfectamente habilitado, Gonzalo Verón abrió el marcador. El segundo provino de un supuesto penal a Correa que sólo existió en la imaginación del impresentable Pezzotta, y cuyo inicio de la jugada también comenzó a las espaldas del lateral uruguayo. Buffarini lo convirtió en el 2-0. Y el tercero llegó en el amanecer del complemento: enésimo desborde del 7 ante el pobre García Basso, centro atrás, y derechazo furibundo. Con eso fue suficiente.
Boca jamás se halló en el partido. En el complemento ingreso Viatri (no sé para qué, porque con sus rendimientos y su comportamiento debería estar ya afuera del club), Palacios y Acosta, pero no pudieron desequilibrar nunca. Al Laucha sólo le hicieron el penal que marró Silva en el descuento (el Tanque se perdió una clarísima con el partido 0-1).
En fin, Boca volvió a perder, con dos agravantes: estiró a 12 su racha de partidos sin triunfos a nivel local, y dependiendo de los resultados de Estudiantes y Argentinos, esta misma fecha podría quedar último. Sólo acumula 10 unidades en 13 fechas. Muy preocupante, aunque Carlos Bianchi piensa en la Copa Libertadores. Veremos qué pasa en la revancha.
jueves, 9 de mayo de 2013
12ma fecha
El viernes, Godoy Cruz goleó 3-0 a Colón. San Lorenzo venció 2-1 a Quilmes de visitante.
El sábado, Unión y Belgrano igualaron 1-1.Lanús le ganó 2-1 a Argentinos y otra vez es único líder del torneo. Racing y Vélez empataron 0-0.
El domingo, Independiente derrotó 2-0 a Tigre y sigue soñando con la salvación. En un Superclásico deslucido, Boca y River igualaron 1-1. Y Rafaela venció 2-1 a San Martín SJ.
El lunes se completó la fecha con el empate 0-0 entre All Boys y Estudiantes y la victoria de Arsenal sobre Newell´s, 2-0, que lo bajó de la punta.
Lanús 26; Newell´s 25; River 22; Rafaela y Godoy Cruz 20.
El sábado, Unión y Belgrano igualaron 1-1.Lanús le ganó 2-1 a Argentinos y otra vez es único líder del torneo. Racing y Vélez empataron 0-0.
El domingo, Independiente derrotó 2-0 a Tigre y sigue soñando con la salvación. En un Superclásico deslucido, Boca y River igualaron 1-1. Y Rafaela venció 2-1 a San Martín SJ.
El lunes se completó la fecha con el empate 0-0 entre All Boys y Estudiantes y la victoria de Arsenal sobre Newell´s, 2-0, que lo bajó de la punta.
Lanús 26; Newell´s 25; River 22; Rafaela y Godoy Cruz 20.
lunes, 6 de mayo de 2013
Boca 1- River 1
Al final fue parda. En un partido deslucido, los de Bianchi y Ramón Díaz no se sacaron ventajas.
El juego comenzó con el gol del conjunto visitante, el más rápido de la historia de los Superclásicos. Tras un pésimo rechazo de Burdisso afuera del área, la pelota fue hacia la derecha para Sánchez, quien mandó un centro pasado para que el chiquito Lanzini cabecee en las narices de Caruzzo y le cambie el palo a Orión, como mandan los manuales. 1-0 para River, a los 45 segundos (el récord lo tenía Pablo Ledesma, con un gol a los 50 segundos, en el Clausura 2007, también en la Bombonera).
Boca trató enseguida de adueñarse de la pelota y llevar peligro a Barovero, pero el colombiano Álvarez Balanta sacaba todo lo que hacía falta y le ganaba el duelo a Silva. River trataba de lastimar de contra con la velocidad de Iturbe, pero el pibe no siempre elegía la decisión correcta. Igual generó dos claras que podrían haber sido el 2-0, sobre todo cuando Sánchez la picó sobre Orión y se fue al lado del palo. Pero llamativamente, en el mejor momento millonario, llegó la igualdad a los 38: combinación entre Silva, Acosta y Erviti. El 11 hizo pasar de largo a Ponzio y se la dio al uruguayo, quien definió con categoría. Golazo para la mejor y única jugada colectiva del local en el partido. Todo hacía pensar que el ST sería mucho mejor, ya que ambos necesitaban ganar.
Pero no. El complemento fue muy mal jugado, y River, como acusando el impacto del empate, ya no le hizo más cosquillas a Orión. Boca, que sí mostró aunque sea algunas ganas, fue al frente, pero no tuvo claridad, ni espacios para inquietar a Barovero. Esto sin contar las múltiples interrupciones que hubo (expulsión de Ramón Díaz, las bengalas que prendieron en la 12 y el petardo que le explotó cerca a Barovero). El arquero millonario le ahogó el triunfo al ingresado Escalante en el descuento de 12 minutos que se jugó, fue la única clara del ST. El Xeneize terminó con 7 valores de las inferiores (varios de ellos jugaban su primer Súper oficial), y sufrió la expulsión de Burdisso por un tremendo planchazo a Sánchez.
Terminó igualado. A Boca le terminó cayendo mejor el resultado, más allá de que no puede cortar la racha sin victorias a nivel local (se estiró a 11 encuentros, la peor de la historia). River, además de alejarse de la punta, cumplirá 10 años sin vencer en la Bombonera, lo cual fue motivo de risa y orgullo de los hinchas locales. Boca piensa en la Copa. River ¿se habrá despedido del título?
El juego comenzó con el gol del conjunto visitante, el más rápido de la historia de los Superclásicos. Tras un pésimo rechazo de Burdisso afuera del área, la pelota fue hacia la derecha para Sánchez, quien mandó un centro pasado para que el chiquito Lanzini cabecee en las narices de Caruzzo y le cambie el palo a Orión, como mandan los manuales. 1-0 para River, a los 45 segundos (el récord lo tenía Pablo Ledesma, con un gol a los 50 segundos, en el Clausura 2007, también en la Bombonera).
Boca trató enseguida de adueñarse de la pelota y llevar peligro a Barovero, pero el colombiano Álvarez Balanta sacaba todo lo que hacía falta y le ganaba el duelo a Silva. River trataba de lastimar de contra con la velocidad de Iturbe, pero el pibe no siempre elegía la decisión correcta. Igual generó dos claras que podrían haber sido el 2-0, sobre todo cuando Sánchez la picó sobre Orión y se fue al lado del palo. Pero llamativamente, en el mejor momento millonario, llegó la igualdad a los 38: combinación entre Silva, Acosta y Erviti. El 11 hizo pasar de largo a Ponzio y se la dio al uruguayo, quien definió con categoría. Golazo para la mejor y única jugada colectiva del local en el partido. Todo hacía pensar que el ST sería mucho mejor, ya que ambos necesitaban ganar.
Pero no. El complemento fue muy mal jugado, y River, como acusando el impacto del empate, ya no le hizo más cosquillas a Orión. Boca, que sí mostró aunque sea algunas ganas, fue al frente, pero no tuvo claridad, ni espacios para inquietar a Barovero. Esto sin contar las múltiples interrupciones que hubo (expulsión de Ramón Díaz, las bengalas que prendieron en la 12 y el petardo que le explotó cerca a Barovero). El arquero millonario le ahogó el triunfo al ingresado Escalante en el descuento de 12 minutos que se jugó, fue la única clara del ST. El Xeneize terminó con 7 valores de las inferiores (varios de ellos jugaban su primer Súper oficial), y sufrió la expulsión de Burdisso por un tremendo planchazo a Sánchez.
Terminó igualado. A Boca le terminó cayendo mejor el resultado, más allá de que no puede cortar la racha sin victorias a nivel local (se estiró a 11 encuentros, la peor de la historia). River, además de alejarse de la punta, cumplirá 10 años sin vencer en la Bombonera, lo cual fue motivo de risa y orgullo de los hinchas locales. Boca piensa en la Copa. River ¿se habrá despedido del título?
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