sábado, 20 de octubre de 2018

Boca 0- Central 0

Estoy con mucha bronca. Hemos desperdiciado la chance de seguir prendidos arriba. Y también me da bronca y asco ver a lo que jugó Central, sobre todo en el primer tiempo.

Es cierto que Boca no jugó bien. En el primer tiempo faltó cambio de ritmo y que algunos jugadores se metieran en el partido. Pero lo de Central en esa etapa fue abusivo en cuanto a interrumpir el juego constantemente, o cepillando a cualquier jugador de Boca cuando podíamos hacer tres pases seguidos. Con la complicidad del árbitro Tello, por supuesto. Más allá de eso, hubo actuaciones que no me convencieron para nada (mal Zárate, mal Gago) y no hubo situaciones de gol (la única fue un tiro de afuera de Camacho para el Canalla).

En el segundo tiempo el equipo de Guillermo reaccionó y tuvo más empuje, aunque no tuvo claridad. Sólo Cardona y Villa se destacaban, el Gordo con su fútbol generó un par de chances muy claras. Benedetto sigue peleado con el gol: casi mete un golazo desde la mitad de la cancha, pero cuando Gago lo dejó solo con Ledesma, su control se le fue largo. En los últimos minutos Boca se desordenó y pudo ganarlo o perderlo el partido. Pachi Carrizo se perdió dos goles casi cantados para Central, Pablo Pérez marró una increíble en la boca del arco, y a Germán Herrera y a Tévez les anularon mal dos jugadas que no terminaron en gol por muy poco. Fue justo el empate, pero por momentos fue bastante fastidioso lo de Central. Fue un partido muy duro, con varios cruces picantes, mucha pierna fuerte y muy cortado. Y lo del árbitro es increíble: recién le expulsó a un jugador faltando un minuto. Ellos hicieron su negocio: muchas faltas tácticas y tiempo descaradamente. Los equipos del Patón Bauza antes jugaban bien o muy bien, pero en los últimos años se convirtió en un sinónimo de antifútbol. Hacer faltas tácticas y después ver qué pasa. Es aburridísimo ver jugar a Central.

Igual el foco tenemos que ponerlo en nuestro equipo, y hoy no jugamos bien. Es cierto que ellos impusieron un planteo exasperante, pero Boca no tuvo la movilidad ni la dinámica que se necesita para ese tipo de cerrojos. Me da bronca porque se empató de local y hubiera sido importante ganar por dos cosas: estar prendidos arriba y bien anímicamente para las semis de la Copa. Y hoy el equipo en algo falló. Ahora, el miércoles no se puede fallar. Habrá que hacer un partido parecido al de la ida con Cruzeiro y no cometer errores, porque si te equivocás quedás afuera. Ya habrá tiempo para levantar cabeza en la Superliga, pero ahora hay que poner el foco, el fútbol y los huevos en la Libertadores. Yo sé que ustedes pueden. Vamos carajo, a no caerse!!!!

 Argentina Diario AS


miércoles, 17 de octubre de 2018

Preparativos para recibir a Central

Guillermo empieza a probar variantes para el sábado a las 17:45, cuando será anfritrión del equipo del Patón Bauza. Irá con algunos suplentes, ya que al jueves siguiente tiene la semifinal de la Copa Libertadores. Una posible formación sería: Rossi; Peruzzi, Goltz, Balerdi, Más; Gago, Almendra, Reynoso; Zárate; Espinoza y Benedetto.

La última victoria de Boca como local ante Rosario Central fue en el torneo Transición 2014, con un 2-1 con goles de Mariano Echeverría y Leandro Marín. El Canalla no triunfa en la Bombonera desde el Clausura 2010, también 2-1, con tantos de De León y Caraglio.

Mundo Xeneize Fax

miércoles, 10 de octubre de 2018

El retiro de un pilar de la era Bianchi: Nicolás Burdisso dijo adiós.

Hoy nos desayunamos con la noticia de que Nico decidió retirarse del fútbol, a los 37 años de edad. Un marcador central que no necesitó poner cara de malo ni pegar patadas para infundir respeto en la defensa.

El oriundo de Altos de Chipión, Córdoba, debutó en Primera de la mano de Carlos Bianchi, justamente un día como hoy, 10 de octubre, pero de 1999. Tenía 18 años. Fue en el triunfo 2-0 ante Instituto con un doblete de Martín Palermo, y desempeñándose como lateral derecho, ante la ausencia de Hugo Ibarra. En esos tímidos comienzos, tuvo pocos minutos, ya que el Virrey solía llevar de a poco a los chicos de la cantera, y además la dupla central de titulares era inamovible con Bermúdez- Samuel. Cuando se fue Walter, a pesar de que el puesto quedó en manos de Matellán, adquirió un poco más de rodaje. Pero ya se daba el gusto de vivir momentos inolvidables en aquél equipo que ganó todo. Salió en la foto del festejo de Palermo en el recordado muletazo a River, en la Copa Libertadores, detrás de él junto al por entonces también juvenil Battaglia. Y ya una vez obtenido el certamen continental, Bianchi lo llevó a Japón para el partido contra el Real Madrid y lo premió haciéndolo entrar en los últimos tres minutos para aguantar el 2-1. El propio Nico, en una entrevista con El Gráfico contó que ni tocó la pelota, pero corrió al brasileño Savio hasta su casa. En aquél entonces todavía vivía en la pensión del club y sus compañeros se emocionaron por la histórica victoria y por su, tal vez, sorprendente ingreso.

En el 2001 se empezó a afianzar y convitió sus primeros goles en ambos partidos consecutivos (a Newells y a Racing). Fue titular en la final de ida vs Cruz Azul en México haciendo dupla con Bermúdez y la rompió. Tras la ida del Patrón y de Matellán, con la llegada de otro defensor rudo como Rolando Schiavi, se convirtió en indiscutido, jugando la Intercontinental frente al Bayern Munich y ni el cambio ocasional de técnico ni la llegada posterior de Diego Crosa pudieron desbancarlo. Para el Maestro Tabárez también fue un jugador importante.

En el 2003 volvió Bianchi y logró alzarse otra vez con Copa Libertadores, Apertura e Intercontinental. Y esta vez Nico fue pieza clave en dupla con el Flaco. Hasta se dio el lujito de convertir un gol de taco a Nueva Chicago. En el 2004, su gol al Once Caldas en Manizales, en la final de la Copa Libertadores fue sólo un suspiro de alegría en una noche triste, donde falló un penal en la definición perdida increíblemente. Pero en la heroica semifinal contra River en el Monumental, en la tanda de penales convirtió justo antes de la atajada de Abbondanzieri a Maxi López.

Su carrera siguió en Italia, en el Inter, la Roma, Genoa, para finalizar en el Torino. Jugó en la selección argentina, donde disputó los Mundiales de Alemania 2006 y Sudáfrica 2010. Donde ganó el Mundial Sub 20 del 2001 y la Medalla de Oro en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Y recordado por ser el único que se animó a decirle a Lionel Messi (ni más ni menos) que no corría. Muchas veces se habló de un regreso a Boca, pero no fue más que un coqueteo. Su hermano Guillermo jugó en el club entre el 2012 y 2015, pero lamentablemente estuvo muy lejos de repetir su inigualable campaña.

Jugó 164 partidos en Boca y convirtió 6 goles. Logró siete títulos: Copas Libertadores 2000, 2001 y 2003; Copas Intercontinentales 2000 y 2003 y Aperturas 2000 y 2003. Un ganador.  Nos hubiera gustado que se retire en Boca, pero bueno...Que seas muy felíz Nico. Muchos éxitos en lo que emprendas. Boca siempre será tu casa.

Diario Olé




domingo, 7 de octubre de 2018

Racing 2- Boca 2

En un partido muy caliente, muy protestado, con varias polémicas, el equipo de Guillermo rescató un milagroso empate para lo poco que produjo en los 90 minutos.

Racing abrió la cuenta enseguida a los 6 minutos: tras una mala salida de Izquierdoz, Solari desbordó al Cali y tiró el centro atrás pasado, Pol Fernández pateó al arco, la pelota rebotó en un defensor y Lisandro López (que volvía del offiside) la empujó al gol. Boca no hizo pie en todo el primer tiempo y sólo Gago, con aciertos y errores, intentaba aportar algo de fútbol. La Academia contó con un par de posibilidades de ampliar la ventaja ante una defensa estática (Más hizo agua como siempre) y un mediocampo que, literalmente, no paró a nadie. Y si a Wanchope en el primer tiempo le costó un huevo aguantar la pelota ante la excelente marca de Sigali, para Tevez fue directamente una misión imposible. Me canso de decir todo el tiempo que Carlitos no puede jugar nunca más desde el arranque. Y esto no es faltar el respeto a su enorme trayectoria, sino que es más que evidente cada vez que Guillermo lo incluye entre los 11: realmente no aporta nada, sólo puede jugar los últimos veinte minutos. Y lo peor es que el Mellizo tardó mil años en sacarlo: Zárate entró faltando 10 minutos con un 0-2 abajo. Parece joda, viejo. No quiero ser reiterativo, pero ya cansa decir cosas que son cantadas. Basta por favor!! Inexplicable que no se den cuenta. Y agrego, es cierto que Pérez y Wilmar no estaban para jugar, pero Dios mío, cuanto le falta al pibe Chicco...y también a Almendra. Ah, y me olvidaba: algunos increíblemente se la agarran con Pavón. Es cierto que no está en el nivel del semestre pasado que lo llevó al Mundial, pero viene jugando todos los partidos desde hace 2 años. Y encima tuvo bastante continuidad durante el Mundial. Muchachos, si en algunos partidos no juega del todo bien es porque no es un robot. El otro día hizo el gol del empate, y hoy provoca el primero y participa del empate. Y no se borra nunca. No tengo nada más que agregar.

En el segundo tiempo el partido se desvirtuó con el segundo gol de Racing, convertido otra vez por Lisandro, en fino offside.Y ahí se empezó a descontrolar Boca, con las protestas de Guillermo, que ya estaba exacerbado desde el final del primer tiempo por un claro penal no cobrado a Pavón. El Chacho Coudet (quien para no ser menos también protestaba por cualquier pavada) metió a Centurión para pisarla y encarar, y con una simple pisada desató la furia de Nandez, que siendo suplente fue amonestado por Herrera, a quien por momentos el partido se le fue de las manos. Rossi tapó un mano a mano a Pol Fernández y Magallán debió ver la roja por un topetazo sin sentido al ex Godoy Cruz surgido de las inferiores xeneizes. Parecía que la Academia lo liquidaría. El Melli hizo ingresar a Zárate y a Villa (un poco tarde) y Boca descontó enseguida con un gol de Wanchope tras rebote del arquero. Racing se quedó con diez por la roja a Zaracho, desatando la bronca de un calentón Coudet y con el poco resto que le quedaba, el Xeneize llegó al empate: Pavón descargó con Wanchope, quien la aguantó y abrió a la derecha para Villa, y el colombiano, que ya hace rato viene haciendo méritos para ser titular, remató al gol con complicidad del chileno Arias.

La verdad que es increíble haber empatado el partido en semejante contexto. Al margen de las polémicas, es inaudito lo que se consiguió, regalando más de una hora y media, y con un equipo por momentos descontrolado con un 0-2 abajo. La verdad, pudimos haberlo pagado mucho más caro. Y si bien el empate podría saber a triunfo, porque le empatamos al Racing puntero e invicto con muy poco, la verdad que me da bronca que se pierda tanto tiempo de partido con jugadores que no están para jugar de arranque. Rescato, eso sí, que no se dieron por vencidos nunca y siguieron empujando. Y que incluso con el empate intentaron ganar el partido como se podía mientras los líderes demoraban hasta para patear un córner. Pero si queremos ganar la Copa Libertadores, no podemos dar estas ventajas. Hoy la sacamos gratis, no barata. Mañana nos podemos lamentar. Y no queremos que eso pase.

Los Andes


sábado, 6 de octubre de 2018

Formación y estadísticas vs Racing, llegada de Lampe.

Tras la clasificación en Brasil, Guillermo hará varios cambios lógicos para visitar al puntero e invicto de la Superliga, dada la cercanía entre ambos encuentros. Los once serían: Rossi; Peruzzi, Goltz, Izquierdoz, Más; Almendra, Chicco, Gago; Tevez; Pavón y Wanchope Ábila. El horario del partido se adelantó una hora (a las 19).

La última victoria ante Racing en el Cilindro fue en la Copa Libertadores 2016, cuando lo derrotó 1-0 con gol de Nicolás Lodeiro (último cruce en ese estadio). Pero a nivel local, hay que irse un par de años atrás, al torneo final 2014, cuando el equipo que por entonces dirigía Bianchi venció 2-1 (goles de Sánchez Miño y Erbes) al conjunto que dirigía Mostaza Merlo.

Por otra parte, consumada la clasificación a las semifinales, llegó el arquero boliviano Carlos Lampe, a préstamo, proveniente del Huachipato.

La Nación


jueves, 4 de octubre de 2018

Cruzeiro 1 (1)- Boca 1 (3)

Quizás no jugamos nuestro mejor partido. Quizás sufrimos más de la cuenta, por momentos complicándonos solos. Pero, así como la semana pasada me enojé muchísimo por la falta de actitud contra Gimnasia, hoy estoy contento porque el equpo dio una muestra de compromiso, solidaridad y con el carácter que nunca puede faltar en este tipo de partidos de Copa Libertadores. En un cruce muy picante, conversado y chivísimo, Boca, nuestro querido y amado Boca, una vez más se hizo gigante en Brasil y se metió en las semifinales de la hermosa Copa Libertadores de América. Para alegría nuestra y para lamento de todos los que nos quieren ver afuera de todo.

En primer tiempo fue muy disputado, con más empuje que fútbol de los dos lados. En realidad, Cruzeiro hizo el gasto, obligado por la desventaja, pero Boca se replegó bien, y ellos solamente apelaron a remates de afuera y centros. Rossi se mostró bastante inseguro en algunas salidas aéreas, es un error que no corrige, pero tuvo mucha personalidad para no caerse y estuvo muy seguro en los tiros de media distancia. Pero el Xeneize no tuvo profundidad, sólo Villa inquietaba, pero era muy poco, casi nunca le llegó la pelota. Y hubo un despliegue conmovedor de todos, sobre todo Nández,que se entregó en cuerpo y alma al combate del Mineirao y trabó cada pelota como si fuera la última. Sumado a Pablo Pérez, que falló muchos pases, pero terminó acalambrado y colorado como un tomate de tanto correr, ya que Wilmar jugó bastante disminuido por una molestia y no mostró su repertorio habitual. Antes del descanso le anularon un gol a Barcos por jugada peligrosísima de Dedé sobre Rossi. Sí, el mismo al que los impresentables de la Conmebol le quitaron la tarjeta roja tras la expulsión en la ida por el golpe a Andrada.

En el segundo tiempo, la cosa siguió igual, con la diferencia que el local encontró el gol en un córner a los 10 minutos. Pero, lejos de tranquilizarse, los brasileños empezaron a jugar más nerviosos, como queriendo hacer el cuarto gol (según había boqueado Egidio en la previa), antes del segundo que necesitaban para forzar los penales. Y además empezaron a protestarle con alevosía al árbitro y generando faltas tontas, para tranquilidad del equipo de Guillermo, que empezó a respirar con los ingresos de Gago y Cardona. El local seguía insistiendo con centros, su única fórmula, y creció la figura de Magallán, impasable (segundo tiempo soberbio de él y de Buffarini, que jugó un partido reivindicatorio). El descontrol de Cruzeiro aumentó con la correctísima expulsión de Dedé, por un pisotón a Pavón. Aunque tuvo una clarísima, con error de Rossi y posterior salvada con el pie. En el descuento de seis minutos, Boca empezó a encontrar espacios para empatarlo, aprovechando que los brasileños estaban jugados. Pavón se perdió un gol, pero tuvo su revancha: largo tiro libre de Gago, Wanchope la bajó con el hombro, y Kichán, mano a mano, la agarró de aire y empató con un bombazo. Golazo, para cerrar la noche de la mejor manera y enmudecer a toda la torcida azul.

Y para enmudecer a todos los que en la noche previa tiraron bombas de estruendo, no dejando dormir al plantel. Con una artimaña tan vieja como la misma Copa Libertadores, creyendo que sólo por eso íbamos a quedar afuera, algo que otros elencos brasileños pueden dar fé de que no da resultado. Para Egidio, que en la previa dijo que nos iban a meter cuatro, y se olvidó de que los partidos no se ganan en los micrófonos, sino en la cancha. Para Dedé, que hoy resultó ser un terrible mala leche y dejó más en evidencia la payasesca medida de la Conmebol de quitarle la tarjeta roja de la ida, siendo una vez más perfectamente expulsado. Para el pobre tipo que pisó la camiseta de Boca, a quien vaya uno a saber quién carajo le dio el título de periodista, que con esas actitudes grotescas fomentan el odio y la violencia. Comprate una pala gigante y hacé un pozo bien grande para enterrarte. Y finalmente para todos los que se cagaron de risa de nosotros por haber perdido el clásico y haber quedado afuera vergonzosamente de la Copa Argentina, pero siempre nos quieren ver afuera. Sepan que nosotros seguimos de pie, para bronca de ustedes. Así que mientras no estemos muertos, los invito a que sigan escupiendo su miserable veneno.

El final es para el plantel, a quien agradezco que hoy hayan dejado bien plantado el honor de todos los que amamos estos colores. Gracias a todos por no darles de comer a los buitres, especialmente hoy al yorugua Nahitán Nández, el de los huevos grandes. Yo nunca dudé de la capacidad de ustedes para demostrar el carácter que se necesita. Pero así se tiene que jugar en Boca siempre, transpirando y corriendo si no se puede jugar bien. Y ahora que estamos nuevamente entre los cuatro mejores de América, les pido que sigan así. Es el último esfuerzo. Ahora vendrá Palmeiras, tendremos un arquero que viene a sumar por la lesión de Andrada...y River también está en semifinales, teniendo que enfrentar al último campeón,lo cual hace una Libertadores espectacular. Muchachos, sigan así!!! Que tirando todos para el mismo lado, el sueño de la 7ma todavía es posible!!! Vamos Bocaaaaaa carajo!!!!

Los Andes

martes, 2 de octubre de 2018

Formación vs Cruzeiro

Boca se prepara para la revancha en el Mineirao y Guillermo pondría a la siguiente alineación: Rossi; Buffarini, Izquierdoz, Magallán, Más; Nández, Barrios, Pablo Pérez; Villa (se ganó un lugar tras ser figura contra Colón), Pavón y Zárate. Tevez y Wanchope irán al banco.