viernes, 27 de febrero de 2015

Boca 2- M. Wanderers 1

Gran triunfo del equipo xeneize. Con el debut soñado de Daniel Osvaldo y una gran actuación, ganó y se afianzó en la cima del grupo de la Copa Libertadores.

Boca impuso diferencias desde el comienzo, por pura jerarquía. Tuvo mucho fútbol y juego en Gago y Lodeiro, más las ganas del debutante Osvaldo, que empezó a mostrar su repertorio: dos tacazos y una tijera hermosa que no fue gol sólo porque la pelota fue adonde estaba el arquero. El equipo del Vasco se desdoblaba muy bien y hería con su fútbol punzante. Salió Burdisso por lesión y entró el pibe Juan Cruz Komar. Y a los 30 minutos, le puso la cabeza a una ejecución brillante de Lodeiro y abrió el marcador. Aunque el 1-0 no duró nada: movieron del medio y empató Riolfo, tras floja respuesta de Orión.

Pero Boca tenía su plan y siguió empujando. Antes de que termine el primer tiempo, llegó el segundo: Nico Colazo mandó el centro y Dani Osvaldo cruzó un cabezazo impecable al segundo palo. Un golazo de este excéntrico delantero que cumplió un sueño: jugar en el club del cual es hincha. Y una presentación en sociedad ideal, nada menos que en una Bombonera a reventar. En su debut, demostró mucha personalidad y jerarquía. Ojalá siga así.

En el ST, Boca siguió intentando ampliar la diferencia, aunque sin el ritmo vertiginoso del primer tiempo, pese a contar con un Lodeiro maravilloso. El uruguayo es candidato a ser la mejor compra del mandato de Angelici. Juega y hace jugar, mete pases filosos y punzantes, se entiende cada vez mejor con Gago y muestra una enorme solidaridad para dar una mano en la recuperación de la pelota. De su mano, el equipo del Vasco muestra un fútbol de altísimo vuelo.

Boca fue muy superior al Wanderers, el 2-1 quedó corto para lo que fue el trámite del partido. Osvaldo tuvo un par de chances más de gol, pero sintió el cansancio y fue reemplazado, llevándose sus primeros aplausos de la Bombonera. El conjunto uruguayo casi no inquietó, pero en la única que lo hizo apareció Marín para un cruce salvador. De todas formas, fue una victoria incuestionable.

El equipo del Vasco logró su segundo triunfo en la Copa y, contando los partidos de verano, suma siete victorias al hilo. Y el nivel de ayer da como para pensar que se puede pelear hasta el final, por más que hay muchas cosas para corregir.

(Dedicado a mi amiga Leila Recchi Rodríguez. Felíz cumple friend, te quiero mucho).

lunes, 23 de febrero de 2015

Temperley 0- Boca 2

Otra victoria de la Vasconeta. En un partido difícil, el Xeneize se llevó los tres puntos del Sur y es uno de los líderes del torneo.

Con la rotación impuesta por Arruabarrena, Boca arrancó mucho mejor. Con un mediocampo veloz y profundo (Cubas se volvió a comer la cancha), impuso la diferencia de jerarquía sobre Temperley y empezó a provocar situaciones sobre el arco de Crivelli. Hasta que enseguida llegó la apertura: gran pase de Lodeiro a Meli, gambeta al uno celeste que lo voltea y penal. El Burrito Martínez se hizo cargo y abrió la cuenta.

El equipo local empujó y tuvo que aparecer Agustín Orión para salvar el empate un par de veces. Pero se le salió la cadena y Rapallini lo expulsó por un cabezazo a Dinenno. El 9 exageró, pero el arquero debe evitar esas reacciones. Boca ganaba, pero debía redoblar esfuerzos para defender la victoria. Ingresó Guillermo Sara por el Burrito Martínez.

En el complemento, el local, entusiasta, empujó ante un Boca que redobló esfuerzos y de tanto meter, Arruabarrena tuvo que sacar a Pablo Pérez, amonestado. Sara volvió a demostrar sus credenciales tapando tres pelotas de gol clarísimas. El equipo del Vasco aguantaba y casi no podía meter contragolpes. El técnico se avivó de que entraban seguido por la zona de Monzón, y lo sacó, metiendo al seguro Torsiglieri. Y ahí ya Temperley no tuvo situaciones claras. Cuando se moría el partido, Boca líquido el pleito: ante un local jugado en ataque, Calleri ganó una pelota sobre la derecha, enfrentó a Crivelli y la empaló deliciosamente. Una cucharita de dulce de leche para el empalagoso equipo del Vasco. Un verdadero golazo. Los hinchas nos quedamos con las ganas de ver a Daniel Osvaldo, pero las circunstancias del partido no daban para que entre.

Boca ganó un partido chivísimo, y si bien tiene cosas por mejorar, lo bueno es que se acostumbró a ganar, y en cada partido aparecen diferentes jugadores que imponen su jerarquía. Ayer Chávez y Palacios, hoy Martínez y Calleri. Mañana serán otros, o los mismos. Esa es la gran ventaja de este plantel que armó el Vasco y que muestra su sello en cada partido. Ahora irá por un triunfo de local ante Montevideo Wanderers, por la Copa, que le permita empezar a encaminar la clasificación. Señores, Boca dio otra muestra de temple y sigue a pie firme.


domingo, 22 de febrero de 2015

Formación vs Temperley

Tras el triunfo vs Olimpo, y la victoria en Chile, Arruabarrena hará varios cambios para visitar al Gasolero, pero la novedad más importante es que uno de los refuerzos estrella, Daniel Osvaldo, se concentró e irá al banco de suplentes. Además el Vasco ahora jugará con un 4-3-1-2. Los once: Orión; Marín, Burdisso, Cata Díaz, Monzón; Pablo Pérez, Cubas, Meli; Lodeiro (su estreno como titular); Martínez y Calleri.

Boca no enfrenta a Temperley desde la temporada 86/87. La última vez fue un 0-0 en la Bombonera. Y de visitante, la última vez fue empate 2-2.

Palestino 0- Boca 2

Gran triunfo del Xeneize. El equipo del Vasco Arruabarrena arrancó con muy buen pie en la Copa Libertadores y estiró su buen momento.

No fue un partido fácil. Porque el local, que venía entonado tras eliminar a Nacional de Uruguay en el repechaje, fue un equipo atrevido, que buscó atacar a Boca por los costados, tratando de ganarle las espaldas a Marín y a Colazo. Boca al principio estaba demasiado impreciso, Fernando Gago se fastidiaba porque le faltaban socios, Gigliotti no aportaba nada y Chávez aparecía poco. Sólo el pibe Sebastián Palacios, dulce por su buen presente, parecía estar a la altura del compromiso. Pero tras sufrir un par de sofocones, llegó el primer gol: gran asistencia de Marín para Chávez, y el Comandante que la pica ante la salida del arquero Melo. Lindo.

Ese gol fue clave, ellos acusaron el impacto. En el complemento ellos siguieron complicando a las espaldas de Colazo, pero más allá de que tienen jugadores con buena técnica, no tenían punch a la hora de la definición. Cuando el Vasco metió a Lodeiro por Gigliotti, el partido se le simplificó a Boca. El uruguayo proveniente del Corinthians volvió a demostrar que es un jugador diferente: Gago encontró el socio que le faltaba y le dio una genial asistencia al pibe Palacios, que definió bárbaro para el 2-0 final. Pide titularidad a gritos y demuestra que no le pesa la 10. No es un típico enganche como Riquelme, sino que es más vertical, pero tiene una gran virtud: te da siempre redonda la pelota y es muy fino a la hora de asistir.

Boca no jugó un gran partido, pero le alcanzó para ganarle con la chapa copera a Palestino. Orión seguro, firmes Burdisso y Torsiglieri, y fino el abanico de variantes que posee Arruabarrena de mitad de cancha en adelante. Se ha conformado un plantel amplio y competitivo, que se ha potenciado con las llegadas de Lodeiro y Dani Osvaldo, que está próximo a debutar. Tras un gran verano (que incluyó el inolvidable 5-0 a River y el triunfo vs Vélez que lo depositó en el grupo más accesible de la Copa), el Xeneize demuestra que tiene con qué dar pelea. Se palpita algo diferente al año pasado...

jueves, 20 de noviembre de 2014

Boca- River, ida.

Rodolfo Arruabarrena ya tiene en mente a los once para recibir a los de Gallardo en la Bombonera. Serán: Orión; Marín, Cata Díaz, Forlín, Colazo; Meli, Erbes, Gago; Martínez, Chávez y Calleri. El partido será a las 20.45 y será dirigido por Silvio Trucco.

La última vez que se enfrentaron en La Boca por una Copa Internacional, fue en la Libertadores 2004. Ganó Boca 1-0 con gol de Schiavi, el día del arañazo de Gallardo a Abbondanzieri.

lunes, 10 de noviembre de 2014

Boca 2- Tigre 0

En un partido durísimo, el equipo de Arruabarrena derrotó al conjunto de Alfaro.

Le costó al principio a Boca. Los primeros quince minutos fueron para el olvido, pero a medida que pasaban los minutos se empezó a afirmar, con la buena ubicación de Cubas, el esfuerzo de Meli (siempre generoso) y la movilidad de Fuenzalida, aunque sintió la ausencia de Gago, engripado. Gigliotti era uno de los pocos que lograban inquietar a Javi García, y luego tendría su premio. Pero le costaba al team del Vasco perforar el catenaccio del equipo de Victoria.

En el segundo tiempo, Arruabarrena mandó al campo a la llave que abrió la defensa visitante: Andrés Chávez. El Comandante entró y los volvió locos a pura velocidad por la izquierda. Enseguida le hicieron penal. Lo pateó Gigliotti, atajo García, pero le dejó servido el rebote al Puma, que la mandó adentro. Después, otro desborde de Chávez le abrió las puertas del segundo tanto al 9, que convirtió tras un rebote fortuito. Los delanteros xeneizes están en un momento bárbaro. Y de cara a los Superclásicos, eso es clave. El Vasco hizo debutar a Leonardo Suárez, punta de 18 años. ¿Orión? Sólo usó sus guantes para separar al Chiqui Pérez del Chino Luna, en un encontronazo que tuvieron.

Boca ganó bien, y sigue sumando buenos resultados de cara a los Superclásicos.

sábado, 8 de noviembre de 2014

Cerro Porteño 1- Boca 4



Y se da el duelo tan esperado. El equipo del Vasco Arruabarrena vapuleó al de Astrada, pasó a semifinales de la Sudamericana y se cruzará con su archirrival, River, ni más ni menos.

El gol tranquilizador de visitante llegó más rápido de lo imaginado. Tras un rebote de un pase de Meli, Chávez se la llevó por izquierda y, nada egoísta, le dijo "tomá y hacelo" a Calleri. Y Jony no perdonó. Con el correr del primer tiempo se emparejó el partido, más con los 35 grado de Asunción y el empate de Guiza.  Aunque al local le costó muchísimo llevar peligro al arco de Orión.

En el complemento, al principio Cerro arrinconó a Boca con un par de tiros libres de Fabbro, pero no mucho más. Boca dio la sensación de regular el ritmo debido al calor agobiante. Pero metió una contra y PUM, el segundo. Gago manejó la bocha, lo vio picar con un cohete en el traste a Chávez y el Comandante definió de caño ante Barreto. Gigliotti entró por el aplaudido Calleri y enseguida ya estaba festejando: símil asistencia de Chávez como la que le había dado Gago, y el Puma, con todo el tiempo del mundo, desparramó a Barreto "alla Caniggia" y a festejar. El cuarto llegó por un pase largo de Fuenzalida a la salida de un córner local, que el Comandante definió al segundo palo. Los de Astrada, vencidos, ya ni volvían. Si no hubo un quinto gol, fue sólo porque Meli estrelló un derechazo en el travesaño.

Boca fue contundente, y ahora esperará por River, en una nueva edición de Superclásicos Internacionales. Será difícil, pero este equipo de Arruabarrena muestra sus garras en las difíciles. Aunque enfrente tendrá un River complicado, invicto, con ínfulas de imbatible. Pero nada es imposible.